Estás debajo de un fregadero y el mensaje entra igual.
OpusDone contesta las tres preguntas de siempre — si cubres mi zona, cuánto cobras por el desplazamiento, si puede venir alguien hoy — mientras tú tienes las dos manos mojadas. Funciona en el chat de tu web y en Telegram; no coge el teléfono. Ofrece horas de tu calendario real y agenda el trabajo, volviendo a comprobar la disponibilidad justo en el momento de escribirlo. Para cuando te has secado y estás otra vez en la furgoneta, el trabajo está en tu agenda y no en manos de otros dos números.
Revisado el

opusdone.com/go/demo
La furgoneta aparcada delante de la casa de un cliente la lee toda la calle. La factura se lee dos veces. Un código en cualquiera de las dos responde la duda del siguiente sobre el desplazamiento y sobre qué cubres, sin que te suene el móvil debajo de un fregadero.
Ese código abre nuestro propio asistente de OpusDone, el mismo que tendría tu negocio. Da un rango de precio solo donde tú lo hayas fijado, y nunca presupuesta un trabajo del que no le han hablado.
El trabajo no se para porque alguien quiera un presupuesto.
Entra un mensaje de alguien que tiene la cocina inundada, y tú estás tumbado debajo de un mueble.
Da tu precio de desplazamiento y los barrios que cubres, directamente de las respuestas que aprobaste.
Confirma que la foto ha llegado, dice sin rodeos que no puede abrirla, y te pasa la conversación.
El hueco respeta la antelación que necesitas y el margen que has puesto entre trabajos.
Llamas a la persona cuya puntuación pasó de cincuenta en vez de repasar los mensajes de todo el día.
Todas las consultas llegan mientras estás en un trabajo, porque siempre estás en un trabajo. El mensaje se queda cuatro horas en la bandeja de notificaciones, y cuatro horas son tres presupuestos para una cisterna que pierde.
La gente escribe al primer profesional que le sale en el mapa. Averiguar que están veinte kilómetros más allá de donde tú llegas cuesta los mismos dos mensajes que un trabajo de verdad, y siempre a las nueve de la noche.
Un nombre, un teléfono, el código postal, si es la caldera o un atasco. La mitad viene en el mensaje y el resto lo persigues mañana, y para entonces el trabajo ya es de otro.
Media hora en la mesa de la cocina, una sola vez. Después contesta mientras tú tienes las dos manos debajo de un fregadero.
Recoge la dirección, el problema, cómo entrar y un teléfono, dice lo que tus entradas activas dicen sobre los desplazamientos, y te pone el trabajo en el móvil. Las tres llamadas que has perdido esta tarde se convierten en tres trabajos en tu agenda.
Nada le llega a un cliente hasta que tú lo has aprobado.
El widget es una etiqueta de script en la web que ya tienes, sin iframe, y Telegram es el segundo canal activo. Los dos son chat. No coge tu teléfono, y si alguien cierra la pestaña antes de que hayas contestado, tu respuesta le llega por email en vez de evaporarse.
Widget de la web y Telegram. Ni WhatsApp, ni SMS.

Cinco que responde hoy mismo, con el conocimiento que tú aprobaste: «¿Cubrís Gràcia y Sant Gervasi?» · «¿Cuánto cobráis el desplazamiento?» · «¿Hacéis mantenimiento de calderas además de reparaciones?» · «¿Me dais presupuesto por escrito antes de empezar?» · «¿Estáis dados de alta y con seguro?».

Nombre, contacto, zona y en qué consiste el trabajo se convierten en un lead con una puntuación transparente — teléfono +40, email +40, agendado +40, nombre +10 — y el aviso te salta en 50. Como mucho un aviso por persona cada 15 minutos. Las horas de silencio vienen puestas de 22:00 a 08:00 y solo retienen los canales que hacen ruido en el móvil; el email de escalada se envía siempre.

La forma más rápida de perder un cliente es una promesa que tú no hiciste.
Solo los desplazamientos y las tarifas que aprobaste como activos. Nada de estimar la reparación, nada de horquillas, nada de «pues serán unos».
Solo ofrece horas que tu calendario tiene libres de verdad, contrastadas con tu horario y con tus días cerrados y leídas otra vez justo al escribir. No puede inventarse una hora de llegada ni prometer un tiempo de respuesta.
Ninguna comprensión de imágenes ni de documentos, de ningún tipo. Le dice al cliente sin rodeos que eso tiene que verlo una persona, y pasa la conversación.
Esto es solo chat, en tu web y en Telegram. Quien te diga que su IA contesta tu fijo te está vendiendo otra cosa.
Una agenda para el negocio, o una para cada técnico, en Google Calendar o en Cal.com. Se aceptan adjuntos de hasta 25 MB y siempre crean una escalada, porque no hay capacidad de visión y nunca va a fingir que ve la fuga.
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